Samstag, 16. April 2016

FRDP-Brasil: ¡VIVA EL DÍA DE LOS HÉROES DEL PUEBLO BRASILEÑO!

Publicamos este importante documento del FRDP de Brasil estableciendo el 9 de abril como día de los héroes del pueblo  brasileño. Es una fundamentacion historica brillante y a la vez un informe sobre la situacion  del pais y las tareas de la revolucion en la actualidad. Es tambi´en de lectura obligatoria para quien quiera conocer el punto de vista maoista sobre la pugna entre las facciones reaccionarias que se estan dando a concer por los medios de comunicacion. Destacamos:

"Es una cuestión decisiva para todas y todos los revolucionarios empeñarse en aplastar el oportunismo electorero y bregar por la reconstitución del Partido Comunista marxista-leninista-maoísta, para desatar la lucha armada revolucionaria y por medio de la guerra popular  llevar a cabo la revolución democrática, agraria y anti- imperialista a la conquista de la  República de Nueva Democracia para pasar ininterrumpidmente al socialismo y en servicio de la revolución mundial".




Frente Revolucionario de Defensa de los Derechos del Pueblo

¡Proletarios, pueblos y naciones oprimidos del mundo, uníos!

¡VIVA EL DÍA DE LOS HÉROES DEL PUEBLO BRASILEÑO!

¡Saludemos ardorosamente el 9 de abril! ¡Saludemos a nuestro grandioso pueblo brasileño y a todos sus héroes y heroínas!

Glorificamos la memoria heroica y seguimos su ejemplo valiente de dar vida por la causa de la emancipación de nuestro pueblo de toda explotación y opresión y por la liberación de nuestro país del yugo imperialista.

Se cumplen cuatro años de la infame emboscada, la tortura y el asesinato del compañero Renato Nathan, cometido por la acción combinada de la policía del viejo Estado genocida y los pistoleros del latifundio. Su muerte, además del vacío de su ausencia como compañero es una dura pérdida para la lucha de resistencia del pueblo y de la revolución. Nuestros corazones fueron heridos por siempre y en nuestra mente palpita el odio incontenible de venganza. Pero el compañero Renato es inmortal, como son inmortales todos los héroes y heroínas del pueblo. Su presencia su presencia permanecerá  encarnada en nuestras banderas rojas y nos llama a persistir y bregar sin descanso en las luchas de la resistencia y por la causa de la revolución proletaria. Su ejemplo de combate abnegado y comprometido por servir al pueblo es como una llama luminosa que atiza nuestro coraje y determinación para cumplir las metas y servir a las masas de todo corazón.

Por lo tanto, siendo que es justa y merecida la definición del día de los héroes del pueblo de Brasil e injustificable su carencia, el Frente Revolucionario para la Defensa de los Derechos del Pueblo lo propuso a las organizaciones clasistas y revolucionarias de nuestro país y su aprobación fue por unanimidad e instituyeron el 9 de abril como el Día de los Héroes del Pueblo Brasileño.

Más recientemente, la reacción ha asesinado al compañero Cleomar Rodrigues, dirigente de la LCP del Norte de Minas y Sur de Bahia, el compañero Enilson, dirigente de la LCP de Rondônia y del Amazonas Occidental y muchos otros activistas campesinos, además del asesinato a diario en los pueblos y barrios pobres, especialmente los jóvenes negros. Fueron asesinados los compañeros Ze Bentão, uno de los fundadores de la LCP, Elcio y Gilson también de la LCP Rondonia, el dirigente Luiz Lopes de la LCP de Pará y Tocantins y decenas de otros activistas de otras organizaciones populares y de las masas, tal como en días reciente fue el asesinato cobarde de dos campesinos del campamento del MST en la empresa Araupel en las Cataratas de Iguazú, Paraná. El enemigo nos ataca porque somos su negación y el obstáculo para su dominio, porque nuestra lucha impide su progreso de sanguijuelas y nuestra lucha los golpea. El Presidente Mao Tsetung nos enseñó que cuando el enemigo nos ataca con gran furia no es tan malo, porque significa que estamos en el camino correcto.

Ahora bien, ver el pasado para ver lo que ha sido la lucha del pueblo brasileño. Para entender y desplegar el valor de la lucha de nuestro pueblo y de sus gloriosos héroes y heroínas debemos usar nuestra historia, la historia de las luchas de nuestro pueblo. Por otra parte, para entender la necesidad de enaltecer sus logros y sacrificios, seguir sus ejemplos y forjarnos más en la decisión de dar vida por la causa de la revolución.

Desde 1500, cuando llegaron aquí los conquistadores europeos, la resistencia no cesó ni un día. Aquí la gente originaria, bautizados indios por los conquistadores, nunca se doblegaron ante la invasión de sus territorios. Su resistencia como de la Confederación de los Tamoios con Aimberê nunca cesó a pesar del genocidio durante los cinco siglos transcurridos. La lucha de resistencia del pueblo africano, traído aquí encadenado y esclavizado continuó a lo largo de los siglos con revueltas y rebeliones, como de los quilombos en todo el país, con la más prominente de Quilombo de Palmares dirigida por Zumbi soportado casi 100 años y la revuelta maliense en Bahía. Los colonialistas europeos también enviaron aquí a los "indeseables" de las masas pobres de sus países, metidos a la fuerza en las galeras y los lanzaron aquí por su cuenta. Era la lucha incansable de los pueblos indígenas para defender sus territorios y contra su esclavización, la lucha de los negros esclavizados por el fin de la esclavitud y la lucha de los blancos pobres enviados desde Europa por un pedazo de tierra y la supervivencia, fundida en la resistencia contra el yugo colonial, de Portugal y los Países Bajos,  la que nació y vino a forjar y consolidar nuestra gente, nuestra nacionalidad, idioma, costumbres, psicología, definición del territorio, el sentimiento y la razón por defenderlo y expulsar a los colonialistas.

La lucha por la independencia de Brasil, aún sin terminar, hecha de batallas duras y sangrientas y levantamientos populares, como la expulsión de los holandeses en el noreste, el conjuro de Felipe dos Santos, en Minas Gerais, la conspiración de Minas de Joaquim José da Silva Xavier,d el Alferes tiradentes, entre otros. La independencia de 1822 fue el producto de la presión de la gente e incluso de las clases dominantes locales, formada por los señores brasileños de la tierra, por eso no fue más que una simple separación de reinos, creando el Imperio del Brasil. Pero, aún siendo así se mantuvo,  expulsando a los colonialistas portugueses a través de levantamientos populares, tales como los de Bahía Conjurando,  la de Balaiada en Maranhao, del Cabanagem en Pará, de la Confederación del Ecuador en el Noreste, la Revolución Farroupilha en el Sur y la revolución liberal de Teófilo Otoni en Minas. Entre muchas luchas por la independencia total del país y el progreso del pueblo y la nación, fueron luchas sangrientas en que nuestro pueblo ha forjado grandes líderes, héroes y heroínas. Inmensos sacrificios, luchas reñida y constantes que llevaron a la abolición de la esclavitud en 1888 y la Proclamación de la República en 1889.

Las clases dominantes de los colonialistas, portugueses primero y luego los británicos, junto con los terratenientes y grandes comerciantes, después de sofocar a sangre y fuego las luchas emancipatorias, prosiguieron con sus arreglos para que siga manteniendose el mismo sistema de explotación y la condición semicolonial y semifeudal del país. Así fue con la abolición de la esclavitud, oficial y formalmente los esclavos fueron emancipados, pero sin ninguna medida para asegurarles las condiciones económicas y sociales mínimas, además del racismo que sólo se convirtió en peor y persiste en la actualidad. También la proclamación de la República fue el aborto de la lucha republicana democrática, para prevenir cualquier cambio en el orden económico y social. República de los propietarios, los coroneles y la burguesía compradora (grandes comerciantes de exportación e importación) que prosiguió en reprimir y masacrar a la lucha de los pobres en todo el país en las zonas rurales y urbanas.

Como continuación de las luchas de nuestro pueblo, la lucha de los campesinos, especialmente los campesinos pobres sin tierra o con poca tierra contra el latifundio, así como ocurrión con el pueblo negro con el fin oficial de la esclavitud, se expandió penetrando profundamente en las zonas interiores inhóspitas del país, con la creación de comunidades y como ocupantes ilegales, como fueron la fusión con los remanentes de quilombos y las poblaciones indígenas en el mestizaje de los pueblos, que precedieron a la ocupación y la defensa del país. Pero siempre teniendo que librar luchas de resistencia contra las embestidas de los grandes terratenientes y la gran burguesía, que, como lacayos del capital imperialista, de cuando en cuando, lanzaban empresas represivas para lanzarlos a sangre y fuego y monopolizar su tierra. Así tuvimos las grandes batallas de la resistencia campesina como Canudos, en Bahía, a finales del siglo XIX, la Guerra Impugnada, en la región entre Paraná y Santa Catarina a principios del siglo XX. Caldero en el Ceará y Cuchara de Madera en Bahía y el fenómeno muy Cangaço en el noreste y Jagunçado en el norte de Minas y el interior de Bahía, todos en las primeras décadas del siglo XX.

Con el crecimiento industrial, creció el proletariado, especialmente en las grandes ciudades portuarias del sureste y el sur. El crecimiento de sus luchas y la influencia internacional de la revolución socialista en Rusia, 1917; dieron lugar en 1922 a la creación del Partido Comunista de Brasil. Con este evento, tanto la lucha de la clase obrera y las masas urbanas y la lucha de los campesinos ganó una nueva dimensión y perspectiva. Las luchas revolucionarias y las revueltas militares dirigidas por jóvenes oficiales del Ejército Nacional, principalmente de los tenientes contra el poder oligárquico desembocaron en el movimiento de la Columna Prestes, que desde 1924 hasta 1926 recorrió el país. Cruzando de sur a norte, volviendo hacia el sur y en el medio oeste, haciendo justicia, emprendiendo la lucha contra los oligarcas, que levanto aspiraciones democrático-burguesas y, aunque sin perder ninguna batalla, pero por falta de una dirección proletaria, ha puesto de manifiesto las  deficiencias de la pequeña y mediana burguesía (burguesía nacional), terminó en el suroeste para retirarse del territorio nacional y se interno en Bolivia. Movimiento que sacudió a la oligarquía abriendo grandes posibilidades para los cambios revolucionarios en todo el país. Al final del movimiento liberal de la década de 1930, dirigido por Getulio Vargas, que contó con el apoyo de la mayor parte del antiguo estado mayor de la columna-Prestes, éste triunfo en el asalto al poder, poniendo fin a “la república de café con la leche de los barones del café” de los terratenentes de Sao Paulo y Minas Gerais. No representó ningún cambio de orden económico y social. Significaba mucho más, la traición a las aspiraciones democráticas del Movimiento de los Tenientes y dio lugar al “estado novo” del régimen fascista.

Todos estas fueron luchas sangrientas que a pesar del compromiso y apoyarse en grandes sacrificios del pueblo, no dio lugar a la realización de sus intereses. Precisamente porque estos movimientos y luchas carecieron de una dirección proletaria firme. Y a pesar de la lucha campesina incesante y las condiciones creadas para avanzar, pese a la existencia del Partido Comunista, sobre todo después del final de la Segunda Guerra Mundial (1945), con la gran victoria de los pueblos contra el fascismo nazi y el papel heroico y decisivo en ella del Ejército Rojo de la Unión Soviética, las luchas campesinas no podía avanzar mucho o conseguir más victorias a causa del reformismo que prevaleció en la dirección del Partido Comunista.

Este fue el período en el que la dominación imperialista en Brasil pasó a las garras de los Estados Unidos, lo que agrava aún más las contradicciones entre nuestra nación y el imperialismo y entre los campesinos pobres y los propietarios de tierras. Tales luchas como de las Ligas Campesinas en Porecatu, Paraná, en el Triángulo Mineiro y Sur de Bahía (a mediados de 1940 y principios de 1950), del Chaparrón y Formoso, Goiás (1950), en el oeste de Sao Paulo en el mismo período, entre otros y las Ligas campesinas en el noreste que se han expandido en todo el país (a finales de 1950 y principios de 1960). Todas estas luchas, con todo el heroísmo de las masas y muchos de sus líderes, también en su mayoría fueron arrasadas ​​por el fuego y la espada por las fuerzas armadas reaccionarias y otras fuerzas policiales del viejo Estado. Una vez más es que la causa de las numerosas derrotas de las luchas de nuestro pueblo se deben principalmente a la debilidad de sus direcciones pequeño burguesas, reformistas y oportunistas.

Así será y se repetirá con la línea oportunista de derecha que predominó en la dirección del Partido Comunista con las ilusiones constitucionales, la legalidad y la influencia de la traición  revisionista jruschovista que restauró el capitalismo en la URSS, que va a defender la transición pacífica por el camino electorero. Incluso, la lucha por la reconstrucción del Partido Comunista en 1960 que representó un salto en la constitución del Partido Comunista de Brasil, como un Partido Comunista marxista-leninista, que se desliga de los reformistas revisionistas encabezados por Prestes y teniendo la experiencia de la gran Revolución China y las ideas del pensamiento Mao Tsetung y arrojándose en el camino de la guerra popular, no puede completar el salto necesario de la lucha revolucionaria de nuestro pueblo. Este fue el período más rico después de décadas de lucha de los pueblos en la lucha por la liberación nacional que habían avanzado en Asia, África y América Latina y la Gran Revolución Cultural en China que sacudió el mundo, luchando contra la restauración capitalista y haciendo propaganda de la revolución mundial. Después de los enfrentamientos con las fuerzas armadas reaccionarias y frente a la derrota de la guerrilla de Araguaia, con la pérdida de la mayor parte de los mejores cuadros revolucionarios – debido a problemas por conceptos erróneos acerca de la ideología y de la guerra popular - terminó en la capitulación de la mayoría de la dirección del Partido Comunista que abandonó la línea revolucionaria de la guerra popular y volvió a la vieja línea  del reformismo electorero, la legalidad y el cretinismo parlamentario.

También en el período que abarcó la década de 1960 y principios de 1970, durante el cual el régimen fascista militar -pro-imperialismo norteamericano surgido del golpe militar de 1964- estaba a la ofensiva, las corrientes ideológicas pequeñoburgueses bajo influencia, principalmente de revolución cubana, el castrismo y guevarismo llevaron a desviaciones militaristas con diversas organizaciones armadas que participan en la guerrilla urbana y que a pesar del heroísmo de muchos militantes hombres y mujeres, fueron aplastados.
En todas estas luchas se destacaban miles de militantes revolucionarios y comunistas valientes y esforzados. Los héroes inolvidables de la Columna Prestes, del levantamiento popular de 1935 que puso de relieve la firmeza y la fidelidad inquebrantable a la causa comunista de los internacionalistas alemanes Arthur Ervert y Olga Benário. Miles de militantes del Partido Comunista, que incluso bajo la dirección reformista, dieron su vida por el Partido y la revolución. Los heroicos combatientes de la resistencia armada al régimen militar fascista, que incluso en una dirección equivocada, dio su sangre preciosa a la causa de la liberación de nuestro pueblo, como Carlos Marighella, el capitán Carlos Lamarca, Mario Alves entre muchos. Los héroes y heroínas combatientes de la guerrilla Araguaia que pagó el costo con  sus vidas generosas para abrir el camino de la guerra popular para hacer la revolución en nuestro país, tales como el gran Pedro Pomar, Maurício Grabois, Osvaldão, Lenira, Dina, Sonia entre tantos y tantos.

La década de 1980, con la liquidación del Partido Comunista de Brasil como un partido revolucionario, el vacío creado por el debilitamiento e incluso la ausencia de la dirección proletaria, las ideologías reformistas y electoralistas pequeño burgueses, blandiendo un discurso radical, ganaron influencia sobre las masas, especialmente en el movimiento sindical y campesino descontento con el daño que hizo el régimen militar. Así, la lucha por la "democracia" de los liberales arrastrando casi toda la izquierda dentro de la cual surgió el PT. Como un grupo de sindicalistas formados por los institutos del "sindicalismo libre" gestionados por el Departamento de Estado de Estados Unidos, los intelectuales pequeñoburgueses agrupados en CEBRAP institución (Centro de Investigación de Brasil), financiado por la Fundación Ford de Estados Unidos, los ex guerrilleros arrepentidos, socialdemócratas, las comunidades de base de la iglesia católica, las tendencias trotskistas y con el apoyo del revisionismo cubano se establecieron y desarrollaron el principal partido obrero burgues, como el logro más importante de la reacción para desviar al proletariado y las masas de la vía revolucionaria.

Cada vez más este partido abandonó el discurso radical del socialismo pequeñoburgués y su sustitución por el socialdemócrata y  contó conla adhesión de otros partidos revisionistas a su "proyecto de desarrollo para Brasil", mediante la plena integración al viejo Estado de grandes burgueses y terratenientes sirvientes del imperialismo, cada vez más se limita a repetir los viejos argumentos raídos de "democratización del Estado" y hacen "una mejor distribución de los ingresos." Por lo que su "frente popular" de electoralismo oportunista llegó a ser la administración de turno del viejo Estado en 2002. Después del apogeo de la popularidad debido a las ilusiones y la asistencia que dio lugar en la mayor parte de las masas empobrecidas, se hundió en las prácticas más sucias de la movida política y la corrupción, encontrándose atollado en la crisis política que actualmente está arrastrando al país.

La gestión de PT y su "frente popular" electorero de Luiz Inacio y Rousseff ,como presidentes del país, después de traicionar a partir del primer día en el cargo las falsas  promesas hechas a nuestro pueblo, que se ufanan del aumento del consumo y su propaganda que tanto se ufanaban de “Brasil potencia”, final de "hambre y la pobreza", que Brasil se ha convertido en un "país de clase media",  que callarian las bocas delpueblo y gobernarían durante mil años. Pero lo que ellos llaman "desarrollo" es la misma cantaleta de repartir las migajas para el pueblo, mientras que los ricos se hacen más ricos. El imperialismo no había subyugado y saqueado tanto la riqueza nacional como en la última década, los banqueros no habían parasitados tanto en el pueblo y la nación, las corporaciones transnacionales y de monopolio local nunca habían chupado tanto la sangre  al proletariado y a los demás trabajadores y el latifundismo nunca había concentrado tanto la  propiedad de la tierra . Nunca el viejo Estado a través de sus aparatos represivos promovió tanto matanza de pobres en la ciudad y en el campo de los que se levantan en defensa de sus derechos mínimos y la criminalización de la pobreza y las luchas populares, estos son similares a los regímenes fascistas, militares o civiles de nuestra historia.

Las luchas de masas radicalizadas que hemos dirigidos como los estallidos espontáneos de levantamientos de los obreros en las canteras de las grandes obras de la PAC y las rebeliones del pueblo en todo el país, como los 2013 días y 2014, han servido para que, una y otra vez, el Estado brasileño podrido y reaccionario, Estado burocrático de grandes burgueses y terratenientes al servicio del imperialismo, especialmente yanqui, de inequívocas muestras que sigue siendo el viejo, podrido y genocida instrumento de las clases dominantes lacayas para servir al imperialismo. Y aún más para mantener y profundizar en Brasil su condición semicolonial, someter a las amplias masas a la mayor  explotación y a los campesinos a la expoliaciónsemifeudal conservada pese a la evolución de sus formas, es base en el que se asienta y se desarrolla este capitalismo tardío, burocrático y hundido en las crisis crónicas como la actual. Este monstruo que absorbe el sudor y la sangre de nuestro heroico proletariado, explota a los campesinos, oprimiendo a la pequeña y mediana burguesía, saquea la nación y aplasta todo nuestro pueblo. Por esta razón, las jornadas heroicas de la lucha de nuestro pueblo ha sido el gran grito de revuelta y rebelión contra toda esta explotación, la opresión y la podredumbre, proclamando a los cuatro rincones del país que ¡La rebeliónse justifica!

Lejos de lo que dicen y repiten cada día las dos partes que se disputan por el control de la dirección de la vieja máquina del Estado, la base material de esta crisis política es la crisis crónica que caracteriza a nuestro país semicolonial y semifeudal, que se agravó como consecuencia de la crisis del imperialismo mundial. La desmoralización que esta falsa izquierda electoralista y oportunista, con su práctica burguesa corrupta es vergüenza, embarra la honrada tradición de la izquierda y de los comunistas; lo que dio cama, credibilidad y legitimidad a las fuerzas de la derecha más tradicionales de las clases dominantes. Estos oportunistas, demagogos y populistas han creído aun cuando sirven de jefes de turno del viejo Estado de grandes burgueses y terratenientes sirvientes del imperialismo, que podrían construir sus castillos de sueño de poder, engañando a las masas con programintas de bienestar para desviarlos de la lucha por sus logros, encabrestandolos para hacerles callar la boca.

Desesperados con la combatividad y la independencia de las masas pobres, los oportunistas del "frente popular" electorero - PT, PCdoB, PSB y etc. - viendo desenmascaradas sus políticas ensebadas  de tráfico descarado con los intereses de las masas, que han trabajado a la carta, el nefasto papel de presidir la represión cobarde en contra de la lucha de las masas pobres y su servicio al imperialismo, la gran burguesía, los terratenientes y a toda la reacción. Ahora que están en profunda crisis después de haber hecho todo lo que hicieron para los banqueros, para las empresas transnacionales, para la "agroindustria" y el imperialismo; son rechazados por estos que los culpan de la crisis política, con la apertura de las entrañas de la corrupción los ponen como todos los viejos partidos burgueses, desmoralizandolos  y conspiran para deponerlos del cargo de jefes de turno del viejo Estado que tan bien han servido. Desesperados éstos pellejudos oportunistas chantajean al pueblo con el cuento del  “golpe de Estado de la derecha" y se develan a sí mismos como los defensores fariseos más miserables y  apologistas de la vieja democracia burguesa, de las carcomidas instituciones del viejo Estado genocida, haciendo bravatas y juran que alicarán la receta imperialista para sacar a la economía de la crisis, se hunden aún más en los métodos burgueses de la compra de votos contra el juicio político o impeachment.

Como siempre a lo largo de nuestra historia, también en los últimos años, frente al heroísmo combatiente, ante la feroz resistencia opuesta por las masas organizadas a los planes de la reacción presidido por los oportunista en la dirección del viejo Estado genocida, siniestros planes para aplastar a las masas, destruyendo su organización y asesinar a  masas pobres y a los revolucionarios que las guían. Esto especialmente desde las jornadas de 2013, cuando cayeron en completo estado de desesperación, temblando de pavor, temblando porque sentían el presagio de la guerra revolucionaria. Convergiendo con los aparatos represivos del viejo Estado que manejan más de 13 años y el toda la podrida prensa venal desencadenaron la campaña más rabiosa, reaccionaria y anticomunista contra los maoístas, una lucha ideológica desenfrenada contra las masas pobres. Con este comportamiento, nada más que han conseguido lanzar a altura  la propaganda revolucionaria de las táctica revolucionaria maoísta.
Todo esto es la demostración de la lucha incansable de nuestro pueblo para resistir, en luchar para defender sus derechos y luchar para derribar las tres montañas de explotación y opresión: el latifundio, la gran burguesía y el imperialismo, para culminar la conformación de la nación brasileña con verdadera República Democrática e independencia nacional.

Todos estos acontecimientos en la historia de las luchas de nuestro sufrido, pero  combativo y heroico pueblo, están vinculados por el mismo hilo conductor y conforman un número sin fin de actos de bravura. Es la historia heroica de nuestro pueblo, especialmente de nuestro proletariado y de nuestro campesinado. Bajo la acción continua de la misma política al servicio del imperialismo, principalmente yanqui, la gran burguesía y los terratenientes locales, seguimos sin descanso resistiendo y combatiendo contra los enemigos del pueblo, prosiguiendo la lucha bajo la represión brutal y sistemática del  aparato policial del viejo Estado genocida y de  bandas de sicarios y paramilitares del latifundismo, enfrentando persecuciones, encarcelamientos, los procesos y la muerte. El asesinato cobarde de los combatientes del  pueblo y de muchos activistas de nuestra organización no nos intimida, por el contrario nos desafía a luchar con mayor decisión y  furia. Los reaccionarios y oportunistas de todo color siguen soñando que pueden ahogar en sangre  nuestra lucha, pero, como ha demostrado la historia, la sangre derramada de nuestros compañeros y comañeras caídos no ahoga sino que  riega nuestra lucha y la revolución.

Tomando las palabras del Presidente Gonzalo afirmamos así: los héroes y las heroínas de nuestro pueblo son como el personaje de la historia, que siguen ganando batallas más allá de la muerte, pues, viven y combaten en nosotros conquistando nuevas victorias; su presencia poderosa e indeleble la sentimos palpitante y luminosa  enseñándonos hoy, mañana y siempre a dar la vida por el pueblo y la revolución.
Destacamos pues, compañeros y compañeras, que la larga y gloriosa jornada, donde el valor de las masas que siempre respondieron a las llamadas de sus direcciones también siempre dio pruebas claras de su combatividad, entregan las valiosas vidas de sus mejores hijos e hijas, los trabajadores , campesinos, intelectuales honestos, los jóvenes y las mujeres del pueblo, combatientes heroicos del pueblo. Las masas contribuyen a forjar el necesario partido  revolucionario del proletario que por haber sido liquidado por los revisionistas en el país debe ser reconstituido como un verdadero Partido Comunista marxista-leninista-maoísta  para iniciar la lucha armada revolucionaria por el Poder para la revolución de nueva democracia en marcha ininterrumpida al socialismo, en servicio de la revolución mundial y en rumbo del luminso comunismo. Contribuyen no sólo con las palabras necesarias, sino sobre todo con hechos, la acción y decisión tomando y sustentando las banderas para las grandes batallas para la transformación social.

El ejemplo de los mejores hijos e hijas del pueblo, su heroísmo frente a la truculencia  y poderío de las fuerza armada del enemigo es la prueba cabal, mil veces revelada en la historia de la humanidad por los oprimidos, del gran heroísmo que sólo ellos pueden desplegarse. La evidencia de que la lucha de los oprimidos, que persiste en la actualidad con las guerras de liberación de los pueblos agredidos y ocupados militarmente como Afganistán, Irak, Palestina, Libia, Siria y otros y las guerras populares dirigidos por Partidos Comunistas maoístas en la India, Filipinas, Turquía y Perú barrerá inevitablemente al imperialismo y a todos los reaccionarios de la tierra con la revolución proletaria mundial. El imperialismo en su avanzado estado de descomposición, expresada en crisis económica y social que no puede más que tratar de encubrir e incrementar más la explotación desenfrenada de los trabajadores en sus propios países y en especial en el aumento de su agresión a las naciones oprimidas, como lo hace actualmente en todo la región ampliada del Oriente Medio. Son guerras de rapiña por el reparto del mundo entre las potencias imperialistas, en colusión y pugnay, el imperialismo yanqui para mantener y consolidar su estatus de superpotencia hegemónica única, el imperialismo ruso para mantener y ampliar sus esferas de influencia y la condición de superpotencia atómica y otras potencias imperialistas de Europa, Japón y china.

Es, finalmente y principalmente, la prueba de que nuestra lucha se profundiza, el movimiento revolucionario reconstituido en el país bajo la guía y la luz inextinguible del marxismo-leninismo-maoísmo, debe y puede crecer y vencer a los enemigos del pueblo, sin ninguna ilusión inmediatista de una victoria rápida y en la vía del viejo Estado y su cretinismo parlamentario, sino que será a través de una prolongada lucha armada.

Entonces debemos preguntarnos compañeros y compañeras, cómo hemos celebrado esta 9ª abril tan grandioso y heroico? O qué manifiestamos en este momento? Debemos tener claridad que es oportunismo, derechismo, las vacilación y hasta capitulación no destacar y glorificar el heroísmo revolucionario de las masas y de sus mejores hijos e hijas. Invoquemos los nombres heroicos de los revolucionarios, comunistas y las masas que han poblado la historia sagrada y gloriosa de la lucha de nuestro pueblo. Glorificar a nuestros héroes y heroínas, armémonos poderosamente  de sus ejemplos indelebles. Ser cada vez más decididos y resueltos día en dar la vida por nuestra lucha y por la revolución es una cuestión de suma importancia para todos y todas los combatientes del pueblo, con más y más audacia apoyarlas y desarrollarlas enfrentando y derrotando la histeria de la contrarrevolución, todos su truculencia que conocen la historia de nuestro pueblo y que sin duda cada día más hemos de afrontar y vencer.

Es una cuestión decisiva para todas y todos los revolucionarios empeñarse en aplastar el oportunismo electorero y bregar por la reconstitución del Partido Comunista marxista-leninista-maoísta, para desatar la lucha armada revolucionaria y por medio de la guerra popular  llevar a cabo la revolución democrática, agraria y anti- imperialista a la conquista de la  República de Nueva Democracia para pasar ininterrumpidmente al socialismo y en servicio de la revolución mundial.

Para culminar nuestros ardorosos saludos al Día de los Héroes del Pueblo Brasileño traigamos a la memoria aquí las palabras del  Partido Comunista del Perú (PCP) para celebrar el Dia de la Heroicida nacido de la resistência heroica de los prisioneros de guerra contra el genocidio en los penales de El Frontón, Lurigancho y el Callao, perpetrado por las fuerzas armadas reaccionárias del Perú a mando del presidente de entonces el fascista y genocida Alan Garcia Perez:

"La rebelión de los prisioneros de guerra es el desenmascaramiento y condena pública y ante el mundo de estos siniestros planes de matanza masiva, en defensa de la revolución y de sus propias vidas; y el genocidio monstruoso e infame por mandato gubernamental y con carta blanca, perpetrado por las fuerzas armadas y aparatos represivos, con un odio ciego al pueblo y perversa furia homicida  se estrelló contra la  indobegable, férrea y  feroz resistencia de los militantes, los combatientes y los hijos de las masas, que desplegaron ideología , valor y heroicidad desatadas audazmente en ardiente desafío bélico; y donde la bestia reaccionaria bebió la sangre hasta hartarse para imponer la paz de los muertos, las vidas miserables y segadas astutamente se transformaron hasta convertirse en inmortales, que plasman la monumental trilogía de las  luminosas trincheras de combate de El Frontón, Lurigancho y Callao, marco histórico que proclama cada vez más la grandeza del Día de la Heroicidad".

¡Honor e Gloria eternas las compañeras y compañeros caídos en la lucha!

FRDP-Brasil

Brasil, 9 de abril de 2016