Donnerstag, 1. September 2016

EL PARTIDO COMUNISTA DEL PERU Y LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA






En ¡ELECCIONES, NO! ¡GUERRA POPULAR SÍ! el Presidente Gonzalo nos dice: Enarbolar más aún el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo, es decisivo para conquistar el Poder en todo el país, construir la República Popular del Perú y servir a la revolución proletaria mundial; coger más firmemente la invicta e inmarcesible ideología del proletariado en sus tres partes integrantes, la filosofía marxista, la economía política proletaria y el socialismo científico, no sólo para comprender el mundo sino principalmente transformarlo. Basar siempre la política en la todopoderosa verdad del marxismo-leninismo-maoísmo.

 

El Presidente Gonzalo hizo el llamado, a prestar atención en las cuestiones más importantes de la ideología del proletariado, del marxismo-leninismo-maoísmo, pero en los propios textos de los clásicos. De las cuestiones que el destacó en este magistral documento partidario transcribimos por su importancia para la presente gran celebración internacional del 50 Aniversario de la Gran Revolución CulturaL Proletaria la parte correspondiente:

 
SOBRE LA GRAN REVOLUCIÓN CULTURAL PROLETARIA


¡Proletarios de todos los países, uníos!
 



¡ELECCIONES, NO! ¡GUERRA POPULAR, SÍ!
 

 

 

SOBRE EL SOCIALISMO Y LA DICTADURA DEL PROLETARIADO

(...) El Presidente Mao Tsetung preparó y dirigió la Gran Revolución Cultural Proletaria, en cuya documentación sustancial estableció:
"La sociedad socialista cubre una etapa histórica bastante larga. Durante la etapa histórica del socialismo, aún existen clases, contradicciones de clase y lucha de clases; existen la lucha entre el camino socialista y el capitalista y el peligro de restauración capitalista. Es preciso comprender lo largo y complicado de esta lucha y elevar nuestra vigilancia. Es necesario realizar la educación socialista. Es necesario comprender y tratar de manera correcta el problema de las contradicciones de clase y de la lucha de clases y distinguir acertadamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo, y tratarlas de manera correcta. De otro modo, un país socialista como el nuestro, se convertirá en su contrario, degenerará y se producirá la restauración. De ahora en adelante, debemos hablar de esto cada año, cada mes y cada día, de modo que tengamos una comprensión relativamente clara 121
de este problema y sigamos una línea marxista-leninista."(X Sesión Plenaria del VIII Comité Central del PCCH; 1962).

E invocando "no olvidar jamás las clases y la lucha de clases" en mayo del 63:
"La lucha de clases, la lucha por la producción, y la experimentación científica son los tres grandes movimientos revolucionarios para construir un poderoso país socialista. Estos movimientos constituyen una sólida garantía de que los comunistas se verán libres del burocratismo e inmunes contra el revisionismo y el dogmatismo y permanecerán siempre invencibles. Son una garantía segura de que el proletariado será capaz de unirse con las amplias masas trabajadoras y practicar una dictadura democrática. Si, en ausencia de estos movimientos, se dejase surgir a los terratenientes, campesinos ricos, contrarrevolucionarios, elementos nocivos y otros monstruos, y frente a esto nuestros cuadros cerrasen los ojos e incluso, en muchos casos, no distinguieran entre los enemigos y nosotros, sino que colaboraran con ellos y quedaran corrompidos y desmoralizados; si con ello nuestros cuadros fueran arrastrados al campo enemigo o el enemigo lograra colarse en nuestras filas, y si muchos de nuestros obreros, campesinos e intelectuales fueran dejados indefensos ante las tácticas blandas y las duras del enemigo, entonces no haría falta mucho tiempo, tal vez solo algunos años o una década, o varias décadas a lo sumo, para que se produjera inevitablemente una restauración contrarrevolucionaria en escala nacional, el partido marxista-leninista se transformara en partido revisionista o partido fascista y toda China cambiara de color."

Así como el punto 17 de la "Proposición acerca de la línea general del Movimiento Comunista Internacional", de junio 63, documento redactado bajo dirección personal del Presidente Mao:
"La continuación de la lucha de clases durante un largo período histórico después de la toma del Poder por el proletariado, constituye una ley objetiva, independiente de la voluntad del hombre, sólo que la forma de la lucha de clases difiere de lo que era antes de la toma del Poder.
Después de la Revolución de Octubre, Lenin señaló en repetidas ocasiones:122
a) Los explotadores derrocados tratan siempre, y en mil formas, de recobrar el ‘paraíso’ que les ha sido arrebatado.
b) En la atmósfera pequeñoburguesa, se engendran constantemente, por un proceso espontáneo, nuevos elementos capitalistas.
c) Debido a la influencia burguesa, así como al cerco y la actividad corruptora del ambiente pequeñoburgués, también pueden surgir elementos degenerados, o nuevos burgueses, en las filas de la clase obrera y entre los funcionarios de las instituciones del Estado.
d) El cerco capitalista internacional, la amenaza de intervención armada y las intrigas de descomposición pacífica por parte del imperialismo, constituyen las condiciones exteriores de la continuación de la lucha de clases en los países socialistas.
La vida ha confirmado estas conclusiones de Lenin.
En ningún país socialista, aunque hayan pasado decenios e incluso más tiempo después de la industrialización socialista y la colectivización de la agricultura, puede decirse que ya no existen lacayos burgueses, parásitos, especuladores, pillos, tunantes, maleantes, desfalcadores de fondos públicos y otros elementos por el estilo, gentes que Lenin denunció con energía y en repetidas ocasiones; ni tampoco se puede decir que a los países socialistas ya no les hace falta cumplir o que ya les es posible abandonar la tarea, planteada por Lenin, de ‘vencer ese contagio, esa peste, esa llaga que el socialismo hereda del capitalismo.’
En los países socialistas, se requiere un largo período histórico para resolver gradualmente la cuestión de ‘quién vencerá a quién’: el socialismo o el capitalismo. La lucha entre el camino del socialismo y el del capitalismo abarca todo este período histórico. Esta lucha a veces se intensifica y a veces se calma, transcurre a modo de ondas, y en ocasiones incluso se vuelve muy violenta. Sus formas son variadas.123
La Declaración de 1957 dice muy bien: ‘para la clase obrera, la toma del Poder no es más que el comienzo de la revolución, y no su coronamiento.’
Es erróneo y contrario a la realidad objetiva y al marxismo-leninismo negar la existencia de la lucha de clases en el período de la dictadura del proletariado y negar la necesidad de llevar hasta el fin la revolución socialista en los frentes económico, político e ideológico."

En tanto que el 64 reiteraba: "Se requiere un período muy dilatado para resolver la lucha de quién vencerá a quién: el socialismo o el capitalismo, en los frentes político e ideológico. Para conseguir el éxito no bastan unos decenios, se necesitarán de cien a centenas de años. En cuanto al tiempo, más vale prepararse para un período largo y no para uno corto; en cuanto al trabajo, más vale considerar la tarea como difícil que como fácil. Pensar y actuar de esta manera resulta más provechoso y menos perjudicial". Y el año 65: "El blanco principal del actual movimiento son los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido". "Entre los elementos con poder seguidores del camino capitalista, algunos actúan sobre el escenario mientras otros operan entre bastidores". Apoyándolos "hay algunas gentes a nivel superior -en las comunas, territorios, distritos, prefecturas, e incluso a nivel provincial y en departamentos centrales- que se oponen a la construcción del socialismo."

El poderoso desarrollo de la Gran Revolución Cultural Proletaria comenzó en 1966; en el hito inicial de la misma, la "Circular del Comité Central del Partido Comunista de China", mayo 66, el Presidente Mao escribió párrafos sustantivos. Refiriéndose a los representantes de la burguesía: "Existe un número de tales representantes en el Comité Central del Partido y en los organismos partidarios, gubernamentales y otros a los niveles central, provincial, municipal y de región autónoma". Y:
"¿Acaso se puede permitir igualdad alguna en los problemas fundamentales como la lucha del proletariado contra la burguesía, la dictadura del proletariado sobre la burguesía, la dictadura del proletariado en la superestructura -incluidos los diversos terrenos de la cultura-y los incesantes esfuerzos del proletariado por depurar al Partido Comunista de los representantes de la burguesía infiltrados en sus filas, los cuales agitando ‘banderas rojas’, combaten la bandera roja? Los viejos socialdemócratas durante las últimas décadas, y los revisionistas contemporáneos desde hace más de diez años, jamás han 124
permitido que exista igualdad alguna entre el proletariado y la burguesía. Niegan por completo que la historia de la humanidad de los varios milenios es la historia de la lucha de clases, niegan por completo la lucha de clases del proletariado contra la burguesía, y niegan por completo la revolución del proletariado contra la burguesía y su dictadura sobre ella. Por el contrario, ellos son lacayos fieles de la burguesía y el imperialismo y, asociados con éstos, insisten en la ideología burguesa de la opresión y explotación al proletariado y en el sistema social capitalista, y combaten la ideología marxista-leninista y el sistema social socialista. Forman una gavilla de contrarrevolucionarios anticomunistas y antipopulares. La lucha que libran contra nosotros es una lucha a muerte, y en ella no cabe ninguna igualdad. Por lo tanto, nuestra lucha contra ellos tiene que ser también una lucha a muerte. Entre nosotros y ellos no existen en absoluto relaciones de igualdad, sino relaciones de opresión de una clase por otra, es decir, de la dictadura del proletariado sobre la burguesía; no pueden existir relaciones de ninguna otra índole, como las de una supuesta igualdad, de coexistencia pacífica entre las clases explotadas y las explotadoras, de humanidad, justicia y virtud, etc."
"No hay construcción sin destrucción. La destrucción significa crítica y repudio, significa revolución. La destrucción quiere decir razonamiento, y razonamiento es construcción. La destrucción va primero, y en su curso ya implica la construcción."
"De hecho, aquellos elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido que apoyan a los tiranuelos de academia burgueses, y aquellos representantes de la burguesía infiltrados en el Partido que protegen a esos tiranuelos, son en verdad grandes tiranuelos del Partido que no leen libros ni periódicos, que no mantienen contacto con las masas, ni poseen ningún conocimiento, que se apoyan únicamente en ‘actuar en forma arbitraria y reprimir a la gente con su autoridad’ y usurpan el nombre del Partido."
"Han dejado salir de sus guaridas a todos los monstruos y demonios, que han saturado, durante muchos años, nuestros periódicos, la radiofusión, revistas y libros, manuales, discursos, obras literarias y artísticas, películas, la ópera y el drama, los quyi (narraciones artísticas), artes plásticas, música, danzas, etc. Al hacer todo esto, no han abogado nunca por la necesidad de aceptar la dirección del proletariado ni de solicitar la ratificación de nadie."125
"Mantener en alto la gran bandera de la revolución cultural proletaria, denunciar por completo la posición reaccionaria burguesa de las llamadas ‘autoridades académicas’ anti-Partido y antisocialistas, criticar y repudiar a fondo las ideas reaccionarias burguesas en los círculos académicos, educacionales, periodísticos, literarios y artísticos y editoriales, y apoderarse de la dirección en estos dominios de la cultura. Para realizarlo, hay que, al mismo tiempo, criticar y repudiar a los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, y depurar a todos estos de dichos representantes burgueses o remover algunos de ellos de sus cargos. Sobre todo, no debemos confiar a esos elementos la dirección del trabajo de la revolución cultural. Pero, en realidad, muchos de ellos han estado o están asumiendo este trabajo, lo cual resulta extremadamente peligroso."
"Los representantes burgueses que se han infiltrado en el Partido, el Gobierno, el ejército y los diversos sectores culturales, son un grupo de revisionistas contrarrevolucionarios que se apoderarán del Poder y convertirán la dictadura del proletariado en dictadura de la burguesía si se les presenta la oportunidad. A algunas de estas personas, ya las hemos calado; a otras todavía no. Y en algunas todavía confiamos y las preparamos para ser nuestros continuadores. Por ejemplo, gente tipo Jruschov todavía anida a nuestro lado; los comités del Partido a todo nivel deben prestar plena atención a esto."

Aparte, el Presidente Mao además estableció: "La presente gran revolución cultural es sólo la primera, y en el futuro habrá sin duda muchas otras. En la revolución, el problema de quién vencerá a quién sólo será resuelto en un largo período histórico. Si no se resuelven adecuadamente las cosas, en cualquier momento habrá posibilidad para una restauración capitalista. Todos los miembros del Partido Comunista y el pueblo de todo el país no deben pensar que todo será resuelto después de una o dos grandes revoluciones culturales, o inclusive tres o cuatro. Debemos estar siempre muy alertas y jamás bajar la vigilancia."

Y definiendo los objetivos y esencia políticos de esa grandiosa revolución, hito trascendental de la revolución proletaria mundial:
"La presente Gran Revolución Cultural Proletaria es completamente necesaria y muy oportuna para consolidar la dictadura del proletariado, prevenir la restauración del capitalismo y construir el socialismo."126
"La Gran Revolución Cultural Proletaria es, en esencia, una gran revolución política emprendida, en las condiciones del socialismo, por el proletariado contra la burguesía y todos las demás clases explotadoras; es la continuación de la prolongada lucha entre el Partido Comunista de China y las amplias masas populares revolucionarias bajo su dirección, por una parte, y los reaccionarios del Kuomintang, por la otra; es la continuación de la lucha de clases entre el proletariado y la burguesía."

Y destacando su función en lo económico: "La Gran Revolución Cultural Proletaria es una poderosa fuerza motriz para el desarrollo de las fuerzas productivas sociales de nuestro país". Y en lo ideológico su problema básico guiado por el principio de "combatir el concepto de lo privado, y criticar y repudiar el revisionismo"; pues, "la gran revolución cultural proletaria es una gran revolución que llega al alma misma de la gente y está destinada a resolver el problema de su concepción del mundo". Insistiendo sobre este punto, el Presidente, el año 67, ante la delegación militar de Albania dijo: "Ahora me gustaría hacerles una pregunta: ¿Cuál creen Uds. que es la meta de la gran revolución cultural? (Algunos asistentes responden: ‘luchar contra los dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido’). Luchar contra los dirigentes seguidores del camino capitalista es la tarea principal, pero de ninguna manera la meta. La meta es resolver el problema de la concepción del mundo; es la cuestión de extirpar las raíces del revisionismo.

El Comité Central ha puesto énfasis una y otra vez en que las masas se deben educar y liberar a sí mismas, porque la concepción del mundo no se les puede imponer. Para transformar la ideología es necesario que las causas externas actúen a través de las causas internas, aunque éstas últimas son lo principal. ¿Cómo podría llamarse una victoria la gran revolución cultural si no se transforma la concepción del mundo? Si no se transforma la concepción del mundo, aunque haya ahora 2,000 dirigentes seguidores del camino capitalista en esta gran revolución cultural, habrá 4,000 la próxima vez."

Gran Revolución Cultural Proletaria en la cual: "Se justifica la rebelión contra los reaccionarios"; "la clase obrera debe dirigirlo todo" y "El proletariado debe ejercer una dictadura omnímoda sobre la burguesía en la superestructura, incluidos todos los dominios culturales". Revolución cuya complejidad y difícil condición se expresan magistralmente así: "En el pasado, combatimos por el Sur y el Norte; era relativamente fácil hacer tales guerras, pues el enemigo era evidente. Esta Gran Revolución Cultural Proletaria es 127

mucho más difícil que ese tipo de guerra." "El problema está en que se confunden los que han cometido errores ideológicos con aquellos cuyas contradicciones con nosotros son las que existen entre nosotros y el enemigo, y es difícil por un tiempo diferenciarlos."

Gran Revolución que en la tempestad revolucionaria de Shanghái, enero del 67, enarboló el llamamiento del Presidente Mao de: "¡Revolucionarios proletarios, uníos para arrebatar el Poder al puñado de dirigentes seguidores del camino capitalista dentro del Partido!"; y su importante instrucción: "El Ejército Popular de Liberación debe apoyar a las amplias masas de la izquierda". Conformándose los comités revolucionarios para ejercer la dirección unificada de la revolución, forma de Poder concretada en: "La experiencia fundamental del comité revolucionario reside en tres puntos: primero, tiene representantes de los cuadros revolucionarios; segundo, tiene representantes de las fuerzas armadas; tercero, tiene representantes de las masas revolucionarias. Se forma así una integración triple revolucionaria. El comité revolucionario debe ejercer una dirección unificada, acabar con la superposición excesiva en la estructura administrativa, tener ‘menos pero mejores tropas y una administración más simple’ y organizar un grupo dirigente revolucionarizado que se mantenga en contacto con las masas."

Gran Revolución que asimismo se desarrolló siguiendo el principio de "empeñarse en la revolución y promover la producción, el trabajo y los preparativos para enfrentar la guerra", dentro del concepto estratégico de "hacer preparativos para enfrentar la guerra, hacer preparativos contra las calamidades naturales y hacerlo todo en bien del pueblo".

La Gran Revolución Cultural Proletaria, como continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado, marca así el rumbo de la revolución proletaria mundial en su heroica e irrefrenable marcha al comunismo; y en la más gigantesca epopeya revolucionaria de la humanidad conquistó victorias imperecederas para el proletariado internacional. Sin embargo, en 1968, con profunda comprensión de la historia y del internacionalismo proletario, el Presidente Mao nos enseñó:
"Hemos conquistado grandes victorias. Pero, la clase derrotada seguirá haciendo forcejeos. Esa gente existe todavía, y también esa clase. Por eso, no podemos hablar de victoria final. No podemos hacerlo incluso en los próximos decenios. No debemos perder la vigilancia. Según el punto de vista leninista, la victoria final de un país socialista no sólo requiere los esfuerzos de su propio proletariado y de 128
sus amplias masas populares, sino que depende, además, del triunfo de la revolución mundial y de la abolición del sistema de explotación del hombre por el hombre en todo el globo terrestre, o sea, la emancipación de toda la humanidad. Por lo tanto, es erróneo, contrario al leninismo, y no corresponde a la realidad hablar a la ligera de la victoria final de la revolución en nuestro país."

En abril de 1969, el Presidente Mao dijo:
"Parece imprescindible realizar la Gran Revolución Cultural Proletaria, pues nuestra base no es sólida. A juzgar por mi observación, temo que en una mayoría bastante grande de fábricas -no digo todas ni la abrumadora mayoría de ellas- la dirección no estaba en manos de los genuinos marxistas y las masas obreras. No es que no hubiera buenas gentes entre aquellos encargados y la dirección de las fábricas. Las había. Había buenas gentes entre los secretarios, subsecretarios y miembros de los comités del Partido y entre los secretarios de las células del Partido pero seguían la línea de Liu Shao-chi, simplemente recurrían al incentivo material, ponían las ganancias al mando y, en vez de promover la política proletaria, daban premios, y cosas por el estilo". "Pero había de hecho gentes malas en las fábricas". "Esto demuestra que no se ha finalizado la revolución."

Y apuntando contra el derecho burgués: "Lenin habló de un Estado burgués sin capitalistas construido para proteger el derecho burgués. Nosotros mismos hemos construido un Estado como ese, en que las cosas no difieren mucho de las de la vieja sociedad, pues hay jerarquización y rigen un sistema salarial de ocho categorías, la distribución según el trabajo y el intercambio de valores iguales."

Combatiendo el revisionismo del viento revocatorio anti-revolución cultural de Teng y sus secuaces, el Presidente Mao planteó:
"Luego de la revolución democrática, los obreros, los campesinos pobres y campesinos medios inferiores no se han detenido y quieren hacer la revolución. En cambio, una parte de los militantes del Partido se muestran renuentes a seguir adelante, y algunos han retrocedido y se han puesto contra la revolución. ¿Por qué? Porque éstos, como altos funcionarios que han llegado a ser, buscan proteger los intereses de los altos funcionarios."129
"Sucede que la revolución socialista les cae sobre su propia cabeza, y así durante la cooperativización agrícola ya hubo en el Partido quienes se opusieron, y cuando se critica el derecho burgués, su sentimiento es de rechazo. Se está haciendo la revolución socialista, sin embargo no se comprende dónde está la burguesía. Está justamente dentro del Partido Comunista, y son los dirigentes seguidores del camino capitalista en el Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino."
"Revocar veredictos justos va en contra de la voluntad del pueblo."
"Sin lucha es imposible avanzar". "Siendo 800 millones, ¡¿podemos prescindir de la lucha?!"
"¡Qué es eso de ‘tomar las tres instrucciones como clave’! La estabilidad y la unidad no significan renunciar a la lucha de clases. La lucha de clases es como la cuerda clave de una red y todo lo demás son mallas."
"Esta persona no se empeña en la lucha de clases; nunca ha mencionado esta clave. Sigue todavía con su ‘gato blanco o gato negro’, sin hacer distinción entre el imperialismo y el marxismo."

Y sintetizando la lucha de clases en China y el PCCH:
"Llevamos 50 años cantando La Internacional; sin embargo, en 10 ocasiones aparecieron en nuestro Partido quienes intentaron crear la división. A mi modo de ver, eso va a ocurrir aún 10, 20, 30 veces más. ¿No lo creen ustedes? Aunque no lo crean, yo lo creo de todas maneras. ¿Dejarán de existir las luchas cuando hayamos llegado al comunismo? No lo creo. Aun en el comunismo, habrá igualmente luchas, solo que serán luchas entre lo nuevo y lo caduco, entre lo correcto y lo erróneo. Incluso de aquí a decenas de miles de años, lo erróneo tampoco valdrá ni podrá sostenerse."
"En China, desde que el emperador fue derribado en 1911, ningún reaccionario ha sido capaz de mantenerse por mucho tiempo en el Poder. La dominación más larga de la reacción (Chiang Kai-shek) sólo duró 20 años, pero él también se vino abajo cuando el pueblo se levantó en rebelión. Chiang Kai-shek subió al Poder valiéndose de la confianza depositada en él por Sun Yat-sen y de la Academia de 130
Juangpu que tenía a su cargo y reuniendo en torno suyo a una gran pandilla de reaccionarios. Una vez que él se volvió contra el Partido Comunista, prácticamente toda la clase terrateniente y toda la burguesía lo apoyaron. Además, el Partido Comunista carecía de experiencia en aquél entonces. De este modo, Chiang Kai-shek logró imponerse temporalmente, con gran regocijo. Durante estos 20 años, no obstante, nunca logró unificar el país. Tuvo lugar en ese tiempo la guerra entre el Kuomintang y el Partido Comunista, las guerras entre el Kuomintang y los diferentes caudillos militares, la guerra entre China y el Japón y, finalmente, la guerra civil a gran escala, de 4 años, que arrojó a Chiang Kai-shek hacia un grupo de islas. Si la derecha lleva a cabo un golpe de Estado anticomunista en China, estoy seguro de que no conocerá tampoco la paz, y muy probablemente su dominación será de corta vida, ya que esto no podrá ser tolerado por ninguno de los revolucionarios, que representan los intereses del pueblo, constituido por más del 90 por ciento de la población." "Conclusión: las perspectivas son brillantes, pero el camino tiene vueltas y revueltas, frases estas ya consabidas."

En 1975, "Remin Ribao" y "Hongqi" publicaron la siguiente Nota a la publicación "Marx, Engels y Lenin, Sobre la dictadura del proletariado":
"Nuestro gran líder el Presidente Mao impartió hace poco una importante instrucción acerca de la cuestión de la teoría.
El Presidente Mao dijo: ¿POR QUÉ LENIN HABLABA DE LA NECESIDAD DE EJERCER LA DICTADURA SOBRE LA BURGUESÍA? ES PRECISO TENER UNA CLARA COMPRENSIÓN DE ESTA CUESTIÓN. LA FALTA DE CLARIDAD AL RESPECTO CONDUCIRÁ AL REVISIONISMO. HAY QUE HACERLO SABER A TODA LA NACIÓN.
Refiriéndose al sistema socialista, el Presidente Mao indicó: EN UNA PALABRA, CHINA ES UN PAÍS SOCIALISTA. ANTES DE LA LIBERACIÓN NO DIFERÍA MUCHO DEL CAPITALISMO. AHORA TODAVÍA PRACTICA UN SISTEMA SALARIAL DE OCHO GRADOS, LA DISTRIBUCIÓN A CADA UNO SEGÚN SU TRABAJO Y EL INTERCAMBIO POR MEDIO DEL DINERO, LOS CUALES APENAS SON DISTINTOS DE AQUELLOS EXISTENTES EN LA VIEJA SOCIEDAD. LO DIFERENTE ES QUE EL SISTEMA DE PROPIEDAD HA CAMBIADO. Señaló: 131
NUESTRO PAÍS PRACTICA AHORA UN SISTEMA DE MERCANCÍAS, Y EL SISTEMA SALARIAL ES DESIGUAL, COMO EL DE OCHO GRADOS, ETC. ESTO SOLO PUEDE SER RESTRINGIDO BAJO LA DICTADURA DEL PROLETARIADO. COMO CONSECUENCIA, SERÍA MUY FÁCIL PARA TIPOS COMO LIN PIAO IMPULSAR EL SISTEMA CAPITALISTA SI SUBIERAN AL PODER. POR ESO, DEBEMOS ESTUDIAR MÁS OBRAS MARXISTA-LENINISTAS.
El Presidente Mao puntualizó además: LENIN DIJO: "LA PEQUEÑA PRODUCCIÓN ENGENDRA CAPITALISMO Y BURGUESÍA CONSTANTEMENTE, CADA DÍA, CADA HORA, DE MODO ESPONTÁNEO Y EN MASA". ESTO TAMBIÉN OCURRE EN UNA PARTE DE LOS OBREROS Y UNA PARTE DE LOS MIEMBROS DEL PARTIDO. TANTO EN LAS FILAS DEL PROLETARIADO COMO ENTRE LOS TRABAJADORES DE LOS ORGANISMOS OFICIALES HAY PERSONAS QUE INCURREN EN EL ESTILO DE VIDA BURGUÉS.

La instrucción del Presidente Mao dilucida profundamente la teoría marxista sobre la dictadura del proletariado y destaca la suma importancia que tiene el estudio de la teoría de la dictadura del proletariado en la actualidad. Esto debe merecer gran atención de todos los camaradas del Partido y del pueblo entero."
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COMITÉ CENTRAL
PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ


Mayo, 1990